De
pronto tengo la sensación que la mesa se mueve al ritmo de la música que suena
en mis auriculares, pero eso es prácticamente imposible a no ser que esté
soñando, o que la cerveza que me tomé con el aperitivo al medio día haya
aumentado repentinamente su efecto. Levanto la vista y veo como todo el
apartamento se balancea como un junco hueco, pienso que tal vez me estoy
mareando, pero al segundo recuerdo que estoy en Chile, donde según me han
contado los terremotos son relativamente frecuentes. Me pongo en pie sin saber
muy bien que hacer, pienso en asomarme a la terraza para ver si los edificios
colindantes también se balancean, pero doy un paso y me quedo paralizado. Nunca
antes había sentido un temblor. Al instante el edificio deja de oscilar. Ha sido
impresionante. A los pocos segundos aparece mi compañero de piso en el salón.
Dice - ¿Se ha movido, no?. – Si – Le respondo. La lámpara del salón aun oscila.
Alucinante.
Según
dicen en los noticieros ha sido un temblor de 6,5 en la escala de Richter. El
epicentro ha sido como a 400 Km .
al norte de Santiago. Por fortuna no hay víctimas que lamentar, ni daños en las
infraestructuras, solamente algunas interrupciones en el suministro eléctrico
en las zonas cercanas al epicentro, y en la red telefónica debido a la
saturación de llamadas que se producen.
Parece
que todo quedó en un susto.
La tierra que nos recuerda su fuerza,..
ResponderEliminarmenos mal que todo quedo en susto!
:-)