Hay
cinco líneas de metro que me parecen pocas para lo extensa que es la
ciudad. De hecho según me han contado, en las horas punta hay tanta gente en el
metro que hay que meterse a empujones en los vagones, igual que en esas
imágenes que se ven en España del metro de Tokio en las que el personal del
metro tiene que empujar a los usuarios para que se puedan cerrar las puertas
del tren. Al parecer hay otras dos líneas en construcción que sin duda son
necesarias.
Hasta
ahora he visto pocas cosas, pero parece una ciudad con cierto aire decadente. Se
ven algunos edificios un poco deteriorados, y las calles están un poco sucias y
no muy bien pavimentadas. Eso de que Chile es el país más europeo de
Suramérica, tal vez sea verdad, porque no conozco ningún otro país de este
continente, pero a mi Chile no me parece demasiado europeo. Más bien se me
antoja más similar a EEUU, por lo poco que yo conozco de ese país que no va más
allá de lo que he podido ver en películas y series de televisión. Las
edificaciones, los coches, la mayoría de origen estadounidense y japonés, los
horarios, la alimentación, y los productos que encuentras en el supermercado se
me resultan más similares a los estadounidenses que a los europeos.
Hace
unos días pasé por la plaza de armas, en la que se encuentra la catedral de
Santiago, el edificio de correos, y el museo de historia nacional. Sin embargo,
lo que más llamó mi atención fue la presencia de predicadores que micrófono en
mano tratan de ganarse a los viandantes para su causa. Sin mucho éxito la
verdad. Creo que las únicas que escuchaban eran las palomas.
La
cordillera de los Andes con sus cumbres aun nevadas está presente
permanentemente ya que se ve perfectamente desde la ciudad. Además de para
contemplar las montañas, sirve para orientarse en la ciudad, y siempre que te
diriges hacia ella sabes que estas yendo al este, o como dicen aquí, al oriente.
También
llama la atención la presencia de muchos perros abandonados en la ciudad, que
son alimentados esporádicamente por algunas personas, del mismo modo que en
España hay gente que da de comer a las palomas o a los gatos.
El
clima aquí, hasta ahora es seco. Según dicen, en Santiago a penas llueve.
Durante el día, si está despejado hace calor, y el sol quema más que en España
debido a que en esta latitud la capa de ozono es más delgada. Sin embargo, en
cuanto se nubla o se pone el sol, la temperatura baja bastante, y hace frío.
| Al fondo la torre Costanera. La más alta de Sudamérica. |
No hay comentarios:
Publicar un comentario