domingo, 13 de octubre de 2013

Conducir en Santiago.

El tráfico en Chile es una locura, y conducir se convierte en un deporte de riesgo. La mayoría de conductores cambian de carril sin avisar con el intermitente y cuando necesitas cambiar tú, no te dan facilidades. Supongo que por eso se ven pocos coches que no tengan rayones o golpes en la carrocería, y los taxis no son precisamente coches de alta gama. ¿Para qué vas a comprar un buen coche si te lo van a golpear si o si?

En las autopistas de acceso o circunvalación parece estar permitido adelantar por la derecha, pero eso sí, es obligatorio llevar las luces encendidas. Además las rotondas no existen, lo cual en una gran ciudad como ésta, garantiza las aglomeraciones, especialmente en hora punta.

Para colmo, hay calles en las que según la hora del día se circula en un sentido o en otro, o en ambos sentidos a la vez. Lo cual complica un poco más la conducción al recién llegado.

El otro día llegué a un cruce en el que habitualmente suelo seguir de frente. Sin embargo mientras esperaba que el semáforo se pusiera en verde me di cuenta de que los coches ocupaban todos los carriles en el mismo sentido; hacia mí. También había una señal que prohibía el giro a la izquierda con lo cual la única opción que me quedaba era girar a la derecha. Lamentablemente el giro a la derecha me condujo a una autopista, y hasta unos veinte minutos más tarde no pude salir de ella, previo pago del peaje correspondiente. Una vez fuera de la autopista no fui capaz de encontrar el acceso a la misma en sentido contrario, con lo cual estaba completamente perdido en algún lugar indeterminado de Santiago. Después de una media hora conduciendo en la que yo pensaba era dirección al centro de Santiago decidí preguntarle a un barrendero, el cual me indicó que debía ir en dirección contraria a la que yo llevaba. No logré llegar al punto al que pretendía ir inicialmente hasta al menos dos horas y unos cuantos juramentos más tarde. Supongo que me volverá a ocurrir un par de veces más hasta que conozca un poco más la ciudad.

En muchos semáforos de la ciudad y especialmente en aquellas calles en las que se forman atascos en las horas punta, hay gente vendiendo todo tipo de cosas, desde un periódico hasta un cargador de móvil para el coche, o cualquier cosa para aplacar la sed o el hambre. También hay el típico que se ofrece a limpiarte la luna del coche, otros que realizan malabares, y otros que rizando el rizo (mis favoritos) vestidos de payasos, parodian a limpiadores, vendedores, y malabaristas tratando de arrancarte una sonrisa y algunos pesos chilenos.

1 comentario:

  1. Mobilidad urbana: el gran desafio de la America Latina.
    Ciudades horizontales no compactas.
    http://www.greenetvert.fr/2013/08/22/mobilite-urbaine-le-grand-defi-de-lamerique-latine/75025

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